viernes, septiembre 15, 2006

5 de Febrero

Nunca logré escribir a cerca de esto, hoy más de 10 años después, necesito hacerlo.
El 5 de Febrero de 1996 (realmente no estoy segura, o 1997, porque desde entonces a hoy, se me borró de la cabeza la mayor parte de mi vida) sentí el dolor más grande que pueda imaginar.
No recuerdo a qué hora de la mañana, suena el teléfono a mi casa (estudiaba en Córdoba y estaba de vacaciones con mi novio unas semanas), atiende mi hermana y por su cara y comentarios me di cuenta que algo pasaba. Cuando corta nos dice:
-- Falleció Paola
-- Qué Paola? pregunté
-- Paola Grasso
Creo que entré en shok. Fui al baño y trataba de pensar. Me vestí y salí corriendo a la casa de sus padres a unas pocas cuadras. Sentí que era un error. Cuando llego, las ventanas abiertas y la empleada hablando no sé con quien y dando la noticia. Sentí que me moría. Entro y la madre me abraza. Llegó no sé quien, y no sé quien más. Entré al living, y sola en el lugar en donde crecí junto a ella, no reaccionaba.
El 4 cerca de medianoche, la llamó a su mamá para pedirle que no me cuente que llegaba, pensaba venir a casa a despertarme... y aún hoy la espero. Absolutamente conciente de lo que pasó, la espero.
Pao el 22 de Febrero iba a cumplir 22, y era mi amiga del alma desde los 8. No puedo dejar de recordar la 1º vez que la vi. No nos separamos nunca más. Nuestro mundo de juegos e ilusiones después se transformó en la única compañia que necesitábamos para crecer.
Unos días antes de su viaje, habiamos quedado en que yo iba y me quedaba con ella, luego nos volvíamos juntas con sus primos. En esa camioneta habia un lugar para mi, y no lo ocupé, aún hoy sigo pensando por que no?
Nunca pedí detalles del accidente, sólo sé que un colectivo los encerró de frente en una curva y la camioneta estalló. Miles de veces pensé comunicarme con algún testigo y preguntarle por qué nadie hizo nada?
No se a qué hora llegaron de "buscarla" su padre y su hermano. El padre estuvo en el lugar porque cuando me abraza tenía olor a quemado, jamás olvidaré eso. Nunca le perdoné que en ese momento me diga
-- Fue un error, está bien.
Yo iba donde me llevaban. LLegó el novio desde Baires. No sabía qué decirle.
Fuimos al velatorio. Odio los velatorios. Odio a la gente que va y habla boludeces. Odio a la gente que habla. Las flores, el café... Estuve toda la noche con mi novio sentado al lado, sin decirle nada. Fueron algunos de mis amigos, no sé cuáles, ni qué querían. No me importaban. Los miraba a todos juntos y le pedia a Dios:
--Te los doy a todos y devolveme a Pao...pero no tuve respuesta.
A la mañana, antes de que se lleven el cajón, recién entré a la sala donde estaban los cajones. (sus primas) Pregunté: -- cuál es? Me paré al lado y dije:
--No está aca. Se equivocan.
Su mamá me abrazó, creo que pensó me había vuelto loca. Pero sentí eso.
Después el cementerio. Dejarla en un depósito para la cremación. La gente me saludaba, y yo los odiaba a todos, sólo por el hecho de estar vivos.
No me acuerdo qué dia, me subieron a un colectivo para volver a "mi vida normal"... nunca debí irme. Mi vida nunca más fue normal. Una parte de mi, se fue con ella. Y tuve que construir otra.
No dormía. No estudiaba. No comía. No salía de las cuatro paredes de mi cuarto. Odiaba todo lo que tenía vida. Idiaba a Dios. Dejé de escribir, de estudiar, de sonreir. Fantaseaba con la idea de que en realidad se habia salvado. Que justo pudo liberarse y se perdió en el campo, tal vez perdió la memoria y no sepa quién es... La esperaba. A veces, en la calle me parecia verla, era horrible. Porque me acercaba, y no era ella.
Tuve muchas pesadillas del accidente. Y muchos sueños hermosos en los que Pao me contaba las dicusiones que tenía con Dios allí arriba... Eran sueños muy parecidos, como una saga. Años despúes, hablando con su hermano, descubro que él habia tenido exactamente los mismos. En realidad, no se fue.
Dejé de relacionarme con la gente. Casi todos mis amigos huyeron despavoridos porque les ladraba cada vez que se acercaban. No permití a nadie "llegar". Aún hoy, es así. Me relaciono con mucha gente, pero no tengo amigos. Sé que es un error, pero no logro revertirlo.
Después me inventé una historia. Soñaba seguido con que ella en realidad estaba enferma, a veces llegué a confundir la verdad... Nadie sabía que estaba muerta. Los primeros años, si por casualidad la nombraba en una charla, o la veian en fotos, y preguntaban por ella (que además era hermosisíma, con una luz increíble) decia:
-- Es Paola; mi mejor amiga, estudia Genética en Posadas.
No queria dar explicaciones. Ni aceptar de mis propios labios la verdad.
Dicen que los proceos de duelo, son muy diferentes en cuanto al tiempo que duran, en cada persona. Yo tuve casi seis años de duelo. Y aunque sé que va a dolerme toda la vida, ya lo acepté. Me amigué con Dios, con los vivos, con la vida...
No he vuelto a ser la misma. Mi mirada ya no brilla como antes. Ya no tengo el mismo concepto de la vida. No me preocupan las mismas cosas. No me alegra lo de antes. No tengo los mismos sueños. Pero comprendí que todo continúa. Que yo también de alguna manera quiero seguir. Y sobre todo aprendí de qué se trata la vida y la muerte.
No dejé de esperarla.
Porque sé que nos volveremos a ver. Tenemos un juego pendiente para resolver.

1 Comments:

At 10:44 a. m., septiembre 15, 2006, Anonymous Anónimo said...

Yo no tengo mucho que comentar, yo estuve ahi cerca, ahi...y si bien es la amiga de mi hermana, tambien dolio mucho, porque todavia dolia el recuerdo de mi amigo que un par de años antes tambien la fatalidad termino con su vida y durante muchos años lo veia pasar en su moto, porque al igual que Ali yo vi un cajon cerrado y ahi no podia nunca estar Milton, bueno...
Mejor sigo trabajando

 

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